domingo, 30 de septiembre de 2018

SEMANA 29. NOTICIA 2: TRABAJO Y EDUCACIÓN.


Finlandia: cómo la igualdad de oportunidades para ricos y pobres ayudó a que el país nórdico se convirtiera en referencia mundial en educación

POR BBC Mundo

En 30 años el país transformó un sistema educativo mediocre en una incubadora de talento que lo lanzó a la cima de las clasificaciones mundiales e impulsó la economía. Una de las bases de esa transformación fue la igualdad.
En Finlandia, los estudiantes tienen pocas evaluaciones.  En Finlandia, los estudiantes tienen pocas evaluaciones.


Los finlandeses conocieron el asfalto en la década de 1920. Hasta principios del siglo XX, lo que conocían era básicamente la pobreza. 
Como contraste, cuando en 1909 la avenida Paulista se convirtió en la primera vía asfaltada en la ciudad brasileña de Sao Paulo, en Finlandia predominaba una economía agraria y sus primeros 14 km de autopista no se inaugurarían hasta 1963.
¿Cómo cambiaron estos países en los siguientes años? Por un lado, Finlandia se transformó con un conjunto de políticas educativas y sociales que crearon uno de lo modelos más celebrados de excelencia en educación pública en el mundo. Mientras que en Brasil, como en la mayoría de América Latina, reducir la inmensa desigualdad de oportunidades educativas entre niños que nacen en familias pobres y los de familias ricas, sigue siendo uno de los principales desafíos.
El "milagro" finlandés
El conocido milagro finlandés inició en la década de los 70 y cobró fuerza en los años 90 con una serie de reformas innovadoras. En un lapso de 30 años, Finlandia transformó un sistema educativo mediocre e ineficaz en una incubadora de talentos que encabezó rankings mundiales de desempeño estudiantil y apalancó el nacimiento de una economía sofisticada y altamente industrializada.
La moderna economía finlandesa tiene en su base una excelente educación. (GETTY IMAGES)
Se trata, a primera vista, de un enigma: los finlandeses están haciendo exactamente lo contrario de lo que el resto del mundo hace en la eterna búsqueda de mejores resultados escolares, y está bien.El recetario finlandés incluye reducir el número de horas de clase y limitar al mínimo los deberes de casa y las pruebas escolares.
Educadores internacionales estudian el paradójico modelo finlandés en busca de la fórmula milagrosa. Y la respuesta de los finlandeses es esta: la educación pública de alta calidad no es el resultado de políticas educativas por sí solas, sino también de políticas sociales. "El estado de bienestar social finlandés desempeña un papel crucial para el éxito del modelo al garantizar a todos los niños oportunidades y condiciones iguales para un aprendizaje gratuito y de calidad", dice el educador Pasi Sahlberg, uno de los creadores de las reformas políticas educativas de Finlandia en los años 90, en el libro Finish Lessons ("Lecciones Finlandesas").

Iguales oportunidades
La preocupación por garantizar que todos los finlandeses tengan oportunidades de desarrollo iguales es visible en las instalaciones de la escuela Viikki, uno de los centros educativos de enseñanza media más importantes en la capital finlandesa, Helsinki. Como en todas las escuelas de Finlandia, ahí se puede ver al hijo de un empresario estudiando junto al hijo de un obrero.
En las escuelas públicas finlandesas, todo es gratuito. Incluyendo la comida. (GETTY IMAGES)
En el amplio comedor, se sirven a diario comidas saludables de manera abundante a los estudiantes, mientras que los servicios de atención médica y odontológica cuidan de manera gratuita la salud de los 940 alumnos.
Todo el material escolar también es gratuito. Los equipos de pedagogos y psicólogos acompañan cuidadosamente el desarrollo de cada niño para identificar problemas como dislexia y proporcionar apoyo inmediato. Y las matrículas escolares no existen.
Sahlberg destaca además el impacto del ejercicio en la enseñanza en el modelo de igualdad y justicia social creado gradualmente por los finlandeses a partir de la posguerra: salud, educación y vivienda para todos, generosos permisos de paternidad para cuidar a los niños y guarderías ampliamente subsidiadas o hasta gratuitas.
También hay una amplia y solidaria red de protección a los ciudadanos. "La desigualdad social, la pobreza infantil y la ausencia de servicios básicos tienen un fuerte impacto negativo en el desempeño del sistema educativo de un país", puntualiza Sahlberg.
La transformación
Hasta finales de los años 60, solo el 10% de los finlandeses había terminado la enseñanza secundaria. Las oportunidades eran limitadas y el acceso, desigual. Muchas familias no podían pagar las instituciones privadas de enseñanza y las escuelas públicas eran insuficientes.
Un diploma universitario era considerado, en ese entonces, un trofeo excepcional: solo el 7% de la población contaba con educación superior. Y en todas las áreas de aprendizaje, Finlandia era símbolo de retraso.
En todas las escuelas finlandesas, los hijos de empresarios y obreros estudian juntos. (AFP)
La historia del país, sin embargo, siempre se caracterizó por la resiliencia de su pueblo, que logró su independencia hasta 1917, después de seis siglos bajo el dominio del reino de Suecia y más de cien años como gran ducado del Imperio ruso y sus cinco zares.
En la década de los 70, la nación fue convocada a cambiar. Una educación pública estelar pasó a ser percibida como la base fundamental para la creación de un futuro menos mediocre y desarrollar el capital humano del país se convirtió en la misión primordial del Estado finlandés.
El principio de igualdad e inclusión social marcó el desarrollo de los años 70 de la nueva peruskoulu (educación obligatoria finlandesa), que abarca la enseñanza primaria y la media.
En una decisión histórica del Parlamento finlandés, todos los niños, independientemente de contexto socioeconómico o domicilio, pasaron a tener acceso igualitario y gratuitoa escuelas de calidad para cumplir los nueve años de educación básica.
Los profesores son altamente valorados en Finlandia. (GETTY IMAGES)
El siguiente paso fundamental fue una valoración sin precedentes del profesor. Finlandia lanzó programas de formación de excelencia para el magisterio en las universidades del país. Creó condiciones notables de trabajo y amplia autonomía para tomar decisiones en las escuelas,pagando razonablemente bien a sus profesores. La profesión de maestro se convirtió en una de las favoritas entre los jóvenes finlandeses, por encima de las profesiones en medicina, derecho y arquitectura.
Participación de la sociedad
En los años 90, el país anunció una nueva revolución de la enseñanza. Las asociaciones de profesores, políticos, padres, miembros de la academia y diferentes sectores de la sociedad fueron llamados a participar en la creación de dos nuevos y revolucionarios paradigmas de la educación en el país. Y rechazaron la fórmula convencional aplicada en la mayor parte del mundo como receta para mejorar el desempeño escolar.
La pista de patinaje de esta escuela fue construida gracias a la idea sugerida por los alumnos, que ayudaron hasta dibujarla
"Fue particularmente significativo el papel que desempeñaron varias organizaciones de la sociedad civil", destaca Sahlberg, quien también fue uno de los consejeros del Ministerio de Educación finlandés en los años 90. La transformación del sistema fue profunda. Y rápida. Como resultado, a finales de la década de los 90 la peruskoulu finlandesa se convirtió en líder mundial en matemáticas, ciencia e interpretación.
Los primeros resultados del Programa Internacional de Evaluación a Alumnos (PISA por sus siglas en inglés), publicados en 2001, sorprendieron a los propios finlandeses: en todos los ámbitos académicos, Finlandia empezó en la cima del ranking mundial. Y permanece hasta hoy entre los más destacados miembros del club.
En educación, Finlandia también ha sido una ganadora. (GETTY IMAGES)
Finlandia dice haber aprendido una lección: las políticas de educación efectivas deben ir de la mano con políticas sociales. "Las personas en Finlandia tienen un profundo sentido de responsabilidad compartida sobre la importancia no solo de la vida propia, sino del bienestar de los demás", observa Sahlberg en su libro Finish lessons.
"Los cuidados al bienestar del niño comienzan antes del nacimiento y se extienden hasta la edad adulta. Las guarderías públicas son un derecho garantizado para todos los niños, quienes también tienen acceso igualitario a todo tipo de servicio básico. La educación se considera en nuestro país se considera un bien público. Y es, por lo tanto, protegida en la constitución del país como un derecho humano básico", añade.
La inversión finlandesa en la educación también se considera uno de los motores centrales del desarrollo económico y para poner fin a la pobreza en el país. Ciudadanos altamente capacitados han aprovechado el crecimiento de la producción y la transformación de Finlandia en uno de los principales polos de innovación y tecnología en el mundo con el nacimiento de empresas como el gigante de las telecomunicaciones Nokia. Y las políticas educativas crecieron al lado de las políticas sociales.

Igualdad desde la cuna
La vasta red de beneficios sociales en Finlandia es el resultado de la construcción, a partir de los años 70, de un generoso Estado de Bienestar social, financiado por una de las más altas cargas tributarias en el mundo.
La tasa de impuestos sobre la renta individual en el país es hoy del 51.6%, lo que no impidió a Finlandia aparecer este año en la cima del ranking de los países más felices del mundo elaborado por la ONU (World Happiness Report).
La entrega de la caja de cartón con artículos para recién nacidos es una de las exitosas políticas sociales del país.
Pero ya desde finales de los años 30, Finlandia ofrece a todas las mujeres embarazadas un kit de maternidad con unas 50 cosas básicas para el bebé. El objetivo del regalo es proporcionar a todos un comienzo de vida igual, independientemente de clase social.
Además, cuando un niño nace en Finlandia, la madre tiene derecho a 105 días hábiles de permiso de maternidad. El padre recibe otros 54 días de licencia. Y las parejas pueden dividir entre sí un periodo adicional de más de cinco meses de permiso parental. Esto significa que la mayoría de los niños finlandeses pueden tener la atención de sus padres en casa durante el primer año de vida.
Después del periodo de permiso de paternidad, uno de los padres tiene derecho a permanecer en casa con el niño, si así lo prefiere, y recibir un apoyo de cerca de 450 euros al mes ($525 dólares). En estos casos, el padre o la madre podrán volver al mismo empleo que tenían antes hasta que el niño cumpla 3 años de edad.
Los padres tienen todavía la opción de regresar al trabajo, pero con carga horaria reducida, y obtener un apoyo parcial del Estado. La mayoría de los padres y madres regresan eventualmente al trabajo, y cuando deciden hacerlo, el Estado ofrece una red de guarderías especializadas y altamente subsidiadas para cuidar de los niños.
Los niños finlandeses pueden pasar con sus padres sus primeros años de vida. (AFP)
Por ley, todos los niños de 0 a 6 años tienen derecho a un lugar en la guardería, ya sea tiempo parcial o completo. Las tasas varían de acuerdo con la renta de los padres y la zona en la que reside la familia. El valor máximo de la mensualidad es actualmente de 290 euros (cerca de $338 dólares). Para familias de menores ingresos, las guarderías son gratuitas.
Gratis hasta el final
Al cumplir los 6 años, todos los niños finlandeses tienen derecho a la educación preescolar, que es completamente gratuita. El objetivo de los centros preescolares es proporcionar a cada niño el aprendizaje de habilidades y conocimientos básicos, con el fin de prepararlos para la vida escolar.
Con el acceso gratuito a universidades e instituciones de enseñanza técnica y profesional, la educación de nivel superior también ha sido una oportunidad de igual acceso para todos. La educación en Finlandia es gratuita para todos, desde el preescolar hasta el doctorado.
El uso de tecnología y métodos alternativos (como pelotas en lugar de sillas) se alientan en las escuelas en Finlandia.
Las estadísticas apuntan al éxito de la fórmula de aliar políticas educativas con políticas sociales, dice Sahberg. "Las sociedades igualitarias tienen ciudadanos con el grado de educación más elevado, raros casos de evasión escolar, menores tasas de obesidad, mejores indicadores de salud mental e índices más reducidos de embarazos adolescentes, en relación con los países en los que la brecha entre ricos y pobres es mayor", enfatiza el educador finlandés.
Innovar, siempre, es importante, enseñan los finlandeses. Ya en los años 90, la reforma educativa conducida por Finlandia sorprendió al mundo académico con una teoría paradójica, que probaría ser visionaria.
Paradoja 1: Los alumnos aprenden más cuando los profesores enseñan menos
La experiencia finlandesa desafía la lógica convencional, que prescribe más horas de clase y mayor cantidad de lecciones en casa como fórmula para impulsar el desempeño estudiantil.
Los días son más cortos en las escuelas de Finlandia, con menos horas de clase que en todas las demás naciones industrializadas, según estadísticas de la OCDE, organización que reúne a los países más ricos del mundo.
La escuela primaria es prácticamente una época libre de evaluaciones
"Es importante que los niños tengan tiempo para ser niños", dijo la profesora Erja Schunk, de la escuela Viikki, situada en un campus de la Universidad de Helsinki. "Lo más importante es la calidad del tiempo en el aula, y no la cantidad".
En los Estados Unidos, un profesor pasa aproximadamente el doble del tiempo enseñando en el aula por semana, en comparación con un profesor finlandés.
"Dar seis horas de clase al día es una tarea ardua, que deja a los profesores demasiado cansados para dedicarse a otras tareas importantes para el trabajo de un educador, cómo planificar, renovarse y dar atención cuidadosa al alumno", dice Sahlberg.
En una típica escuela finlandesa, los profesores dan unas cuatro clases al día. "La preocupación central de la escuela finlandesa no es alcanzar récords de desempeño escolar, sino ayudar a desarrollar las aptitudes de un niño para formar individuos capaces de vivir vidas felices, dentro y fuera del trabajo", añade Sahlberg.
En las escuelas de Finlandia, los niños tienen tiempo para ser niños. (GETTY IMAGES)
Los profesores finlandeses tampoco creen que aumentar la carga de tareas a los estudiantes lleve necesariamente a un mejor aprendizaje, especialmente si las lecciones son tediosos ejercicios que no desafían la capacidad creativa del alumno. Según estadísticas de la OCDE, los estudiantes finlandeses pasan menos tiempo haciendo tareas que los estudiantes de todos los demás países: cerca de media hora al día.
"Los alumnos aprenden lo que necesitan saber en el aula, y muchos hacen el deber de casa aquí mismo, en la propia escuela, así que tienen tiempo para convivir con sus amigos y dedicarse a las cosas que les gusta hacer fuera de la escuela, lo que también es importante ", dijo el profesor Martti Mery en la escuela Viikki. En la fase preescolar, la prioridad es desarrollar la autoconfianza de los niños. Los días en la escuela se cumplen con tareas como aprender a orientarse sin compañía en un bosque, o atar solos sus patines de hielo.
Paradoja 2: Los alumnos aprenden más cuando tienen menos exámenes y evaluaciones
Los estudiantes finlandeses no necesitan preocuparse por evaluaciones: su sistema educativo no cree en la eficacia de una alta frecuencia de exámenes, por lo que se aplican con poca regularidad. A pesar de eso, Finlandia brilla en los rankings globales de educación, al lado de los países con mejor desempeño escolar del mundo.
Los alumnos finlandeses tampoco tienen que preocuparse tanto de los exámenes. (GETTY IMAGES)
¿Milagro? La filosofía finlandesa es que el objetivo principal de los profesores debe ser ayudar a los alumnos a aprender sin ansiedad, a crear y desarrollar la curiosidad natural, y no simplemente a pasar evaluaciones. "La presión del modelo tradicional de enseñanza trae consecuencias dramáticas para los alumnos, como el miedo, el aburrimiento y el temor a correr riesgos", afirma el educador Sahlberg.
Los informes del PISA indican que sólo el 7% de los alumnos finlandeses se siente ansioso al estudiar matemáticas. Mientras tanto, en el rígido sistema de enseñanza de Japón, que ostenta altos niveles de desempeño escolar, se registran récords de suicidio entre estudiantes, con un índice que llega al 52%.
Y en las aulas de la escuela Viikki, el ambiente es tranquilo y relajado. No hay uniformes escolares, y los alumnos estudian descalzos - reflejando el clima de las casas escandinavas, donde nadie usa zapatos. La escuela primaria es prácticamente un periodo libre de evaluaciones. Con el fin de evitar que los niños se clasifiquen de acuerdo con su rendimiento, el sistema finlandés virtualmente abolió la evaluación por notas escolares en los cinco primeros años de la peruskoulu.
En los años siguientes, la evaluación se realiza con base en pruebas elaboradas por el profesor y en el desempeño del alumno en el aula, además de una amplia evaluación de cada estudiante realizada colectivamente por los profesores al final de cada semestre. Los que necesitan mayor asistencia en la enseñanza reciben atención particular: la filosofía finlandesa aprecia la creencia de que todos los niños tienen el potencial de aprender, si tienen apoyo y oportunidades adecuadas.
Cada año miles de jóvenes postulan al magisterio. (GETTY IMAGES)
El magisterio en Finlandia se convirtió además en una carrera de prestigio. Cada primavera, miles de jóvenes solicitan un espacio para estudiar en los departamentos de formación de profesores de las universidades de Finlandia. Pero sólo los mejores y más preparados estudiantes pueden convertirse en profesores: en el exigente sistema finlandés, sólo cerca del 10% de los candidatos suelen ser aprobados para cursar la maestría obligatoria en la universidad.
El grado de maestría se ha convertido en el requisito básico y obligatorio de un profesor para poder enseñar en las escuelas finlandesas, incluso para la educación preescolar. Y las innovaciones continúan: el currículo escolar adoptado en 2016 creó, por ejemplo, la enseñanza basada en fenómenos o proyectos, que actualiza la tradicional división por materias y da más espacio para que determinados temas (como la Segunda Guerra Mundial) sean trabajados conjuntamente por profesores de diferentes disciplinas.
Finlandia sigue innovando en materia de educación. (AFP)
Todos los aspectos detrás del éxito finlandés parecen ser, por lo tanto, lo opuesto de lo que se hace en la mayor parte del mundo, donde la competencia, la alta carga de pruebas y clases, la uniformidad de la enseñanza y la privatización son por regla general los principios dominantes.
"Ejercer controles rígidos sobre las escuelas y los alumnos, pagar a los profesores en base al desempeño de los estudiantes, entregar el liderazgo de las escuelas a especialistas en gestión o convertir escuelas públicas en privadas son ideas que no tienen lugar en el repertorio finlandés de desarrollo de la educación" , dice el educador Sahlberg.
Sahlberg resume así el pensamiento finlandés sobre la educación pública de calidad: "Es una obligación moral, pues el bienestar y en última instancia la felicidad de un individuo depende del conocimiento, de las aptitudes y de las visiones del mundo que son proporcionadas por una educación de calidad. Es también un imperativo económico, ya que la riqueza de las naciones depende cada vez más de las habilidades y el conocimiento"
.

SEMANA 29. NOTICIA 1: DESEMPLEO JUVENIL.

McDonald's desafía el 

desempleo juvenil

A través del proyecto Youth Opportunity (Oportunidad para los jóvenes), la 
franquicia para América Latina de la cadena de comida rápida más grande
 del mundo espera reducir las barreras de empleo de dos millones de 
jóvenes para a 2025.
McDonald's planea reducir el desempleo juvenil para 2025 hemos asumido la responsabilidad de colaborar activamente para eliminar las barreras que les impiden acceder a un primer trabajo", manifestço Francisco Staton, gerente general de Arcos Dorados. Foto: Cortesía. Foto: Foto: cortesía Arcos Dorados.
Semana Educación
El octavo Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) tiene como meta para 2030 “lograr empleo pleno y productivo y un trabajo decente para todos los hombres y mujeres, incluidos los jóvenes y las personas con discapacidad”. Para cumplir parte de este propósito, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) cuenta con la Iniciativa Global sobre Empleo Decente para los Jóvenes. En el mundo, 21,8% de los jóvenes no tiene empleo, educación o formación, y la mayoría son mujeres, según cifras de la entidad.

McDonald’s y sus franquicias, entre las cuales se destaca Arcos Dorados, la más grande del mundo, se unen a la OIT con la iniciativa Youth Opportunity, que planea remover las barreras de empleo para dos millones de jóvenes. “En McDonald’s creemos en los jóvenes y hemos asumido la responsabilidad de colaborar activamente para eliminar las barreras que les impiden acceder a un primer trabajo. El reto que tenemos es ampliar sus oportunidades para reducir las tasas de desempleo e informalidad de su generación”, dice Francisco Staton, gerente general de Arcos Dorados Colombia.
Arcos Dorados emplea a más de 73.000 jóvenes en América Latina y prevé ofrecer 13 mil puestos adicionales para 2020. Esta experiencia los motivó a hacer un estudio para entender mejor lo que los jóvenes sienten y esperan de sus primeros empleadores. La muestra de la encuesta, hecha por Trendsity, incluye información de 1.800 jóvenes de cinco países de América Latina, incluida Colombia.
Cuando se le preguntó a los jóvenes cuáles son las barreras que enfrentan a la hora de buscar empleo, el 82% consideró que una de ellas es la paradoja de tener experiencia previa y el 73%, la falta de oportunidades. Por otro lado, el 91% destacó que era necesario que la sociedad confiara en ellos, pero solo el 34% cree que esto sucede en la actualidad. Además, el 61% dijo que lo que buscaban en un empleador era sentirse valorados y apoyados.
“¿Cómo podemos ayudar las empresas a cerrar la brecha entre los jóvenes y la sociedad? En McDonald’s trabajamos en cuatro pilares: no exigir experiencia previa, darles un excelente entrenamiento en el puesto de trabajo, ofrecerles flexibilidad para que puedan estudiar y trabajar, y capacitarlos en habilidades blandas que les servirán en cualquier circunstancia de la vida”, explica Staton.

En el día a día, los empleados jóvenes de McDonald’s desarrollan habilidades blandas como el trabajo en equipo, la aptitud comunicacional y la toma de decisiones, las competencias más buscadas por nuevos empleadores. Del mismo modo, los jóvenes fomentan una ética de trabajo que les servirá para progresar en cualquier puesto. Asimismo, pueden acceder a programas que ofrece McDonald’s University, un centro de formación que ha preparado a más de 360.000 estudiantes para puestos de liderazgo en la industria de restaurantes.
El modelo de formación laboral de McDonald’s incluye la capacitación en los lugares de trabajo (On-the-job Training), restaurantes centro de entrenamiento, centros de formación académica y McCampus, una plataforma de aprendizaje online. Los conocimientos están enfocados en cuatro escuelas: excelencia operacional, liderazgo, negocios y desarrollo e innovación. En la región, Arcos Dorados apunta a alcanzar a 180.000 jóvenes en los próximos años, junto con International Youth Foundation (IYF) y algunas organizaciones locales.
Habilidades para el resto de la vida
“Durante mis tres años en McDonald’s, aprendí a comunicarme, a escuchar y a decir gracias. Por otro lado, también entendí lo que hace agradable una experiencia, es decir, lo que busca un cliente”, recuerda Pablo Acosta, quien actualmente es director creativo de Leo Burnett.
Por su parte, Adriana Jiménez entró a McDonald’s a los 16 años, y con 22 ya era gerente de un restaurante. En ese entonces estaba terminando su carrera profesional, que se costeó por sí misma. “Desde que entré a trabajar han pasado diez años y he crecido personal y profesionalmente, me siento empoderada. He estado en varios cargos y en cada uno aprendí cosas diferentes. Cuando trabajé en Automac, mejoré mis destrezas en comunicación; cuando fui entrenadora, aprendí a enseñar y a ser paciente; cuando fui gerente, aprendí a ser responsable, a motivar y a confiar en mi equipo, a tolerar la frustración, a adaptarme al cambio, a enfocar objetivos y a persistir, sobre todo eso, persistir”, cuenta Jiménez, quien se desempeña como consultora de Marketing Nacional en Arcos Dorados Colombia.

***
Las cifras del desempleo juvenil
El panorama del desempleo juvenil es alarmante. En el mundo hay 64,8 millones de jóvenes entre 15 y 24 años sin trabajo, según cifras de la OIT. Además, tienen menos probabilidad de estar empleados que los adultos, ya que la tasa de desempleo es de 13%, tres veces más elevada que la de los adultos, que es de 4,3%. En el caso colombiano, según datos del Dane, en junio de 2018 la tasa de desempleo de la población joven (14 a 28 años) fue de 16,1%. Esto confirma la tendencia mundial de la mayor dificultad que tienen los jóvenes para encontrar trabajo respecto a los adultos. También sobresale la diferencia de tasa de desempleo de jóvenes entre hombres y mujeres: la de los primeros es de 12,7%, mientras que la de mujeres es de 20,6%. Una diferencia de casi 8 puntos porcentuales.

lunes, 17 de septiembre de 2018

SEMANA 27. NOTICIA 2: TECNOLOGÍA.

 | ADICTO A SU CELULAR: APPLE 

quiere ayudarle

El nuevo sistema operativo de los iPhone tendrá funcionalidades para limitar el tiempo que pasa usando el equipo.
Adicto a su celular: Apple quiere ayudarle Adicto a su celular: Apple quiere ayudarle Foto: Pixabay
Una imagen que se ha convertido en el símbolo del siglo XXI: personas con la mirada pegada a la pantalla de su teléfono inteligente en cualquier momento y en cualquier lugar. Pero ahora Apple, tercer fabricante de celulares en el mundo,  quiere ayudar a sus clientes a combatir esta adicción con nuevas funcionalidades insertas en el iPhone.
El nuevo sistema operativo móvil iOS 12 estará en las últimas versiones del iPhone, que fueron presentados el pasado miércoles: el iPhone Xs, iPhone XS Max y iPhone XR.
El sistema operativo también estará disponible para dispositivos más antiguos desde el 17 de septiembre e incluye aplicaciones que permitirán a los usuarios volver a conectarse con la vida real más allá de la pantalla.
La idea es poner a disposición de todos, incluidos los padres, "información detallada y nuevas herramientas" para controlar mejor el tiempo de utilización de los dispositivos de Apple, explicó en junio Craig Federighi, vicepresidente de Apple, al presentar el iOS 12.

Apple ha seguido el ejemplo de Google, que un mes antes anunció funciones similares.
Una nueva herramienta llamada "Screen Time" enviará notificaciones para saber cuántas veces hemos tomado el iPhone o el iPad, cuánto tiempo utilizamos las aplicaciones o sitios web y también para contar el número de notificaciones recibidas.
Los usuarios podrán limitar el tiempo dedicado a las aplicaciones y los padres podrán "espiar" las actividades en línea de los niños e imponer períodos de uso limitados para juegos, noticias o interacciones sociales.
El nuevo sistema permite un "tiempo de descanso" durante el cual no se puede usar el dispositivo, como las horas en las que un niño debe dormir o el tiempo de una sesión de meditación. 
De forma paradójica, el iOS 12 y el nuevo iPhone también están cargados con nuevas funcionalidades (foto, video, realidad aumentada, emojis animados, videollamadas con varios interlocutores...) que probablemente hagan pasar al usuario mucho tiempo frente a la pantalla.

A diferencia de otros grandes nombres de la tecnología, como Facebook o Google, que ganan dinero cuanto sus usuarios más los usan, Apple obtiene la mayoría de sus ganancias de la venta de dispositivos.
Algunos inversionistas -incluyendo un fondo de inversión para la jubilación de los profesores de California- pidieron a Apple que investigara el tema de la adicción y diera a los padres más herramientas para proteger mejor a sus hijos de los peligros de los teléfonos.
Una carta de los inversores a la gerencia de Apple señaló que un uso excesivo de teléfonos móviles podría tener consecuencias negativas: falta de atención, dificultades para socializar y problemas emocionales.
*Con información de AFP.

SEMANA 27. NOTICIA 1: VIDA MODERNA.

El síndrome de los hijos ‘Bon 

Bril’

Les dicen mantenidos e inmaduros por vivir con sus padres, pero ellos 
tienen cientos de razones para quedarse en casa, aun cuando ya son más 
viejos que jóvenes.
Hijos que se van después de los 40 de su casa El síndrome de los hijos ‘Bon Bril’
Raúl Pachón Miranda les dice a sus amigos, medio en broma medio en serio, "si mi mamá está muy aburrida conmigo, pues que se vaya... ¡ella ya está grandecita!". A sus 39 añitos, como él los llama, es gerente comercial de una empresa y no siente vergüenza cuando dice que vive en la casa de sus padres. Por el contrario, esto lo hizo célebre cuando escribió un artículo en la revista SoHo en donde describía las ventajas de haberse dejado consentir por sus progenitores durante toda la vida. "Gracias a esta condición no tengo ni la menor idea de cómo se cotiza el kilovatio-hora, el centímetro cúbico de agua... y aun menos cómo se calcula eso de la recolección de basura... Una camisa usada el lunes aparece el martes al medio día lavada y perfectamente planchada, y los calzoncillos resucitan limpiecitos al tercer día de entre la ropa sucia", decía por aquel entonces.
Hoy, después de la muerte de su padre, sigue con su madre y reconoce que está viviendo un matrimonio muy extraño con ella y que por eso ahora sí se le ha cruzado por la cabeza la idea de irse. Lo dice con convicción dudosa, porque para él la comodidad de vivir en la casa no se cambia por nada. "El factor económico pesa mucho, porque uno se acostumbra a vivir muy bien como para hacer lo que hicieron muchos amigos de uno que a los 18 años se fueron a vivir a unos dizque ‘loft‘, que son unas pocilgas de 40 metros cuadrados", dice.
Y sobre todo pierde el impulso cuando conocidos suyos que se organizaron hace rato y ya tienen un matrimonio e hijos le dicen que no hay derecho a que él viva mejor que ellos.

Raúl reúne todas las condiciones para encarnar lo que en Colombia se conoce como un ‘Bon Bril‘, un personaje que a pesar del paso de los años, se resiste a abandonar el hogar de los padres. Este rótulo salió del comercial de una esponjilla para lavar platos, en el cual aparecía un padre resignado atendiendo a su hijo cuarentón y diciendo que éste duraba más que la longeva esponja. "Si dura mucho, es Bon Bril", era el eslogan de la campaña, que pronto se convirtió en el epígrafe con el que hoy son señalados aquellos que se demoran más de lo que se considera normal en independizarse. Esto es, pasados los 30 años, aunque incluso hay quienes piensan que a todo el que pase de 25 ya lo está cogiendo la noche.
Los que son llamados así son sobre todo hombres, ya que si bien hay mujeres ‘Bon Bril‘, en ellas es aceptado socialmente. Esto porque las reglas machistas todavía están en la memoria colectiva y para la gente es normal que una mujer se quede en casa de los padres, a menos que se case. Pero paradójicamente, con ellas está sucediendo un fenómeno contrario. Cada vez es más común que salgan temprano de la casa para reafirmar su independencia y los logros sociales de su género.
El fenómeno de los ‘bonbriles‘ es mundial. El encarecimiento del costo de vida, el desempleo, los bajos salarios y la falta de estabilidad laboral hacen que se piense dos veces a la hora de emprender vuelo. Muchos prefieren el ‘hotel mamá‘, ya que así pueden ahorrar y seguir manteniendo un estilo de vida mucho mejor que el que podrían alcanzar por su cuenta.
La sicóloga María Helena López piensa que "los adultos jóvenes hoy tienen muchas expectativas, quieren tenerlo y vivirlo todo y eso cuesta. Vivir con los papás les permite salir, viajar, rumbiar. Esta generación es la del no sacrificio, quieren tener una vida fácil, y vivir con los papás ciertamente lo es".
Leonardo, un ‘Bon Bril‘ de 33 años, director de ingeniería de una compañía, opina que "las ventajas son muchas. Llegar cansado y encontrar comida y muchas veces hasta la mamá se levanta a calentarla... tener lujos que los padres lograron tras muchos años: buen computador, banda ancha, DirectTV, pantalla plana de 50 pulgadas, suscripción a revistas y periódicos. Para qué someterse a gastos y sufrimientos pudiendo aprovechar el camino y la experiencia de ellos", afirma.

Al ser una generación de cómodos, también les da pereza tener que afrontar responsabilidades como las relaciones de pareja. Estas son complejas y difíciles y como ya saben convivir con los papás y conocen sus rabietas, pues aplican el viejo adagio de más vale malo conocido que bueno por conocer. Por su parte, a la mayoría de los padres les gusta mantener a sus hijos consigo el mayor tiempo posible y fomentan esta situación.
No se trata sólo de comodidad. Según el profesor de sociología Jorge Enrique González, "desde el punto de vista de los grupos étnicos hay variaciones. En el Mediterráneo y Suramérica hay una fuerte presencia del poder de los padres y el respeto que se les debe", explica. En la familia encuentran un apoyo sicológico que hace del hogar paterno un buen lugar para permanecer.
Pero para los ‘bonbriles‘ no todo es color de rosa. Aparte de tener que aguantar bromas acerca de su inmadurez o de ser vistos como holgazanes a pesar de que muchos tienen trabajos y ganan su propio dinero, el mayor problema es el de las relaciones de pareja. Ellos han optado por darle privilegio a la comodidad sobre la privacidad. Y si bien es cierto que para algunos ya no es problema que los hijos duerman en sus cuartos con sus novias, la mayoría siguen siendo conservadores al respecto.
Por eso se vuelven expertos en sexo furtivo. Empiezan a practicarlo en la pubertad y lo perfeccionan durante el resto de la vida. Como adolescentes tienen relaciones silenciosas y lo más increíble de todo, con la ropa puesta, para que nadie se dé cuenta. O deben buscar otros espacios para la intimidad.
Por supuesto, eso no les causa felicidad a sus parejas y se puede convertir en un dolor de cabeza. En eso coinciden Raúl y Leonardo. El primero dice que ser cliente VIP de los moteles de la ciudad no es tan chévere, y el segundo está aburrido de tener que salir a las 3 de la mañana a llevar a la novia porque en su casa no puede quedarse a dormir con él.
Liliana es una novia que considera que su pareja es un ‘Bon Bril‘ porque tiene 28 años y sigue en la casa paterna, mientras ella, a sus 22, ya es autónoma. Aunque reconoce que el asunto tiene ciertas ventajas, como que él pueda ahorrar o que a ella también le toquen algunos consentimientos de sus suegros, cree que su novio está aplazando su adultez y que cuando le toque vivir solo se va a estrellar con la vida real.
Para María Helena López la cosa no debería generar mayor preocupación, ya que si bien estos adultos jóvenes viven con sus familias, en la mayoría de casos son personas muy independientes y sus decisiones no obedecen a la voluntad de los padres. "Su adultez no se puede medir sólo por el hecho de que vivan con ellos", dice. Eso sí, la sicóloga advierte que en algunos casos se puede dar que los padres sean muy dominantes y que sus hijos sean incapaces de tomar decisiones. Ahí es cuando deben encenderse las alarmas.

Ante los señalamientos, los ‘bombriles‘ hacen oídos sordos. Al fin y al cabo, no les toca responder por nadie ni pagar cuentas como lo hacen quienes se vanaglorian de su independencia, por lo que las críticas les suenan a pura envidia. Y, como responde Leonardo al preguntársele cuándo se va ir de la casa, todos parecen contestar al unísono: "El próximo año".
*Este artículo fue publicado en la edición impresa de Revista Semana.